El balón intragástrico o balón gástrico. Se trata de uno de los tratamientos para la obesidad más conocidos y efectivos a día de hoy.
Este tratamiento consiste en introducir un globo de silicona médica en el estómago por vía endoscópica. Este balón se rellena con una solución salina para que pueda producir una limitación en la capacidad estomacal y ayudar al paciente a modificar sus hábitos alimenticios y a cambiar su estilo de vida.
Al realizar la colocación del balón intragástrico, disminuye la sensación de hambre y aumenta la saciedad. Como consecuencia, hay una reducción de peso considerable en muy poco tiempo. En esto básicamente se basa el éxito del balón intragástrico.
El éxito del balón intragástrico se debe a que se realiza dentro de un programa integrado por médicos, psicólogos y nutricionistas que hacen posible que el paciente pueda reconducir sus hábitos alimenticios y cambiar su estilo de vida.
Este tratamiento, está dirigido a personas que deseen perder más de 12 kilos, o para aquellas personas que presentan enfermedades metabólicas, cardíacas, respiratorias o digestivas y muchas otras debido a que un aumento de peso puede significar graves riesgos a su salud. Incluso, también puede ser implantado en personas que no bajan de peso con las dietas convencionales o que bajan de peso, pero lo recuperan rápidamente.
La duración del balón, es de 6 o 12 meses, dependiendo el peso que se desee perder.
El procedimiento de colocación y retirada del balón es indoloro y no causa molestias en el paciente.
RETIRADA DEL BALÓN INTRAGÁSTRICO
Igualmente que en la colocación, primero procedemos a realizar una endoscopia para localizar el balón dentro del estómago.
- Una vez localizado, se procede a pinchar y aspirar todo el contenido dentro del balón. Este queda completamente deshinchado lo cual permite su retirada.
- El procedimiento dura aproximadamente unos 20-30 minutos. Después, el paciente se despierta de la sedación y es dado de alta.