La edad, la pérdida de peso, los embarazos y la lactancia hacen que actúe la fuerza de la gravedad sobre el pecho de la mujer. Este descolgamiento, flacidez o caída es muy frecuente con el paso de los años en mamas medianas o grandes. También puede producirse después de estar embarazada, haber dado el pecho o adelgazado. “La opción para recolocar las mamas en su sitio óptimo es la mastopexia, cirugía que realizamos para elevar las mamas en el caso de que se hayan descolgado (ptosis mamaria).
“Es una técnica quirúrgica muy agradecida donde la mujer recupera seguridad y autoestima al ver sus mamas rejuvenecidas, con más plenitud, más simetría y posicionadas en su tórax”.
De hecho, la mastopexia muchas veces va asociada a un aumento del volumen con implantes mamarios (mamoplastia de aumento), ya que la mama está vacía, o a una mamoplastia de reducción en los casos de que la mama sea demasiado grande.
El postoperatorio es muy sencillo, ya que es una cirugía que no duele excesivamente. Sólo habrá que llevar un vendaje unos días y un sujetador deportivo durante un mes.
La intervención dura unas 3 horas. Se hace con anestesia general y la paciente deberá permanecer una noche de hospital. Deberá llevar puesto un sujetador posquirúrgico día y noche el primer mes.
Como en el aumento simple de pecho, a partir de las dos semanas de la cirugía podrás levantar los brazos por encima del hombro ya que las molestias habrán disminuido mucho. A partir de un mes, además, podrás atreverte a levantar peso y hacer deporte.